Casi uno de cada cinco españoles asegura que se sentiría avergonzado en el caso de que su hijo tuviera piojos, y un ochenta por ciento afirma que avisaría al colegio en el caso de que así fuera.

Estas son algunas de las conclusiones de una encuesta de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) y del Centro de Información de la Pediculosis, realizada a 2.000 personas, y de la que han informado dichas organizaciones en un comunicado.

El 40 por ciento de los hogares españoles ha tenido que hacer frente alguna vez a los piojos, unos parásitos cuyo contagio es más frecuente en los niveles de educación infantil y primaria.

La encuesta pone de manifiesto algunos mitos falsos sobre estos parásitos, como que 6 de cada 10 encuestados asocian la suciedad del pelo con el riesgo de contagio.

«Los piojos no tienen nada que ver con higiene, nivel socioeconómico o hábitos de vida. Es más, muestran cierta preferencia por el pelo limpio», ha afirmado el doctor Carlos Marina, del Centro de Información de la Pediculosis, quien también ha advertido de que cortarse el pelo sólo es eficaz como medida antipiojos si se rasura la cabeza por completo.

Sin embargo, el doctor Jesús García, vocal de la SEPEAP, ha desaconsejado que la infancia falten a clase, algo a lo que estarían dispuestos 3 de cada 10 padres.

«No es necesario que los niños no vayan al colegio. Basta tratarse e informar al centro educativo», ha explicado García.